Cráter del Norongoro


Toca introducirse en el cráter, toca disfrutar de este misterioso volcán derrumbado sobre si mismo hace millones de años. Toca descubrir por qué se le considera una de las siete maravillas de África.

Un hábitats perfecto para una gran diversidad de especies de animales y aves. Una vez superada la niebla el paisaje es bellísimo, aparentemente tranquilo, un enorme lago salado al fondo, muy muy poquitos árboles,  y explanadas enormes verdes y amarillas. Visto así, no parece albergar ningún peligro.

Pero sí, la vida salvaje se abre paso de forma natural. Allí donde parecía no haber nada hay ñus, cebras, búfalos, elefantes enormes, aves muy diversas, hipopótamos, rinocerontes, miles de flamencos en la orilla del lago, cientos y cientos de gacelas en lo  que parece su paraíso... Y por supuesto hienas, leones y leonas al acecho. 

Una  fantástica experiencia difícil de explicar con palabras y muchísimas veces ni siquiera con imágenes. 


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