Vastas llanuras, Serengueti

Lo dije en el grupo anterior: ¡Cómo es la naturaleza!, tan sencilla, tan compleja, tan impredecible y sin embargo tan hermosa. Hasta donde la vista alcanza las praderas son eso, solo praderas, salpicadas con acacias, arbustos, piedras enormes de granito milenarias o kopjes,.. todo es paz o al menos refleja paz hasta que aparece la cabeza de una jirafa sobre una acacia; una familia de elefantes cruzando delante de los coches, grupitos de antílopes impalas, cebras pastando o leonas y leones donde parecía que no había nada. 

Todo en esta hábitat es sencillo y muy complejo, la vida se abraza con la muerte y hasta el más insignificante ser vivo tiene su función para el equilibrio del ecosistema.

Y si ya el paisaje en sí mismo es hermoso, ¿cómo poder describir la belleza de un león caminando en la pradera, o sobre las ramas de un árbol, contemplándolo todo?, ¿cómo definir el sonido grave y retumbante de los hipopótamos mientras montones de ellos se esconden baja el agua?.. No se puede.

Ha sido un espléndido día, de nuevo con una bonita puesta de sol y una  sorpresa añadida: se echa la noche sobre nosotros y lejos de volver al Hotel tenemos montado el restaurante en medio de una pradera, fuego, danzas y una cena para el  recuerdo con Zabaleta Show incluido.

 ¡Qué mejor forma de despedida de los safaris!. 























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